Ese día
quedamos con Max y su esposa Roberta en Padua. Desde la estación del tranvía
nos llevó cerca de la Iglesia de San Antonio.
El interior de la iglesia era muy
bonito y, curiosamente, se exponían unos "órganos" conservados de San
Antonio. Era bastante grande y silencioso, incluso me
gustó más que el de la basílica de San Marcos. Por el terremoto de hace unos meses,
empezaron a sostener algunas partes del techo. Después de salir de la iglesia, pasando
por el jardín botánico, que es de los más antiguos de Europa y la plaza más
grande en Italia(Prato della Valle), seguimos yendo hacia el casco histórico.
Vimos el
exterior de la universidad de Padua, donde
Galileo Galilei enseñó geometría, matemática y astronomía durante 18 años.
El edificio
antiguo casi al lado me llamó la
atención.
Max nos explicó que es la cafetería más antigua en la ciudad y
entramos. Había un agujero en la pared de la segunda guerra mundial. Tomamos
cafés en esa antigua cafetería sin sentarnos a la mesa. Fue un día caluroso;
antes de llegar allí ya habíamos tomado refrescos y granizados de yogur.
Aparte, vimos
otros sitios que siguen desde el siglo XIX; la droguería más antigua y la
pastelería más antigua de la ciudad. La milhojas de esa pastelería era
riquísima con un sabor muy sofisticado.
"¿Fue
Dante?"
"No, no
fue Dante. Fue Petrarca."
Fue
conversación del otro día entre mi pareja y yo sobre la pizza que disfrutamos
esa noche.
La Petrarca
fue una combinación de albahaca fresca, mozzarella, tomate y jamón. Estaba
buenísima.
Padua es
ciudad antigua que tiene una historia curiosa, pero no es tan popular como
Venecia. Esa tarde pudimos disfrutar de una ciudad preciosa, muchísimo más
tranquila que Venecia. Quizás volvamos allí para explorar más la ciudad y para ver
a nuestros amigos.




Wow, wow, qué fotos tan bonitas!!cuántos recuerdos me han venido a la memoria!!!Padua es una ciudad mágica!!!
ResponderEliminarMuchas gracias Ana. ¿Has estado allí, ¿verdad? Besos.
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