Como nos imaginábamos, casi todas las zonas turísticas de
Italia estaban llenas de gente, pero hubo también sitios tranquilos. Hoy
escribo sobre dos de esos sitios en Roma. Uno de ellos es la Casa-Museo de
Keats y Shelley. Está al lado de Plaza de España.
Viendo
la fuente de la plaza, Fontana della Barcaccia de
la que fluye agua fresca, y mirando la
escalera que llega a una iglesia arriba llamada Trinità dei Monti,entramos
en esa Casa-Museo.
Es como una biblioteca personal y se puede saber como fue la
vida de estos escritores ingleses. Personalmente aún no había leído poesía de Keats, pero me
interesa. Él murió muy joven, a los 25 años en Roma.
En ese espacio silencioso, había unos gatos como si fueran guardianes
del cementerio. Me miró uno de color gris muy bien alimentado con cara muy
simpática.





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