viernes, 29 de marzo de 2019

Fiesta sobre los Muñecos --- Hinamatsuri


El 3 de Marzo es el día de Hinamatsuri en Japón. 
La fiesta se dedica a las niñas.    
Normalmente las familias que tienen hijas exponen los muñecos tradicionales ひな人形 Hinaningyo en casa. 

Cuando yo era pequeña, me gustaba sacarlos para exponerlos y tomar dulces típicos ひなあられ Hinaarare. 

Un poco después de nacer yo, mi padre compró unos muñecos Hinaningyo. 
Como no los tengo aquí, en vez de los muñecos puse dos tapices que me regaló una amiga de mi madre. 


Encontré una foto de ひなあられ Hinaarare.
Poníamos estos dulces que se parecen mucho a cereales delante de los muñecos para que los comieran... eso creía de pequeña.
Simplemente disfrutaba de la fiesta y no sabía su origen, que voy a explicar ahora un poco.

El origen de esta fiesta es en la época Heian. Japón importó desde China una ceremonia tradicional para eliminar espíritus malignos utilizando figuras de paja o hierbas. Después de acariciar los cuerpos con esas figuras, los echaban a los ríos. Esa ceremonia fue realizada no solo para niñas sino también para niños y hombres y mujeres adultos. 

Y en la misma época o incluso antes, las niñas de la clase alta tenían la costumbre de jugar con muñecos hechos de papel.

En la época Edo, mezclaron esas dos costumbres de eliminar espíritus malignos a través de figuras de paja y de jugar con muñecos de papel. Empezaron a enviar muñecos de papel (o a veces de tela) en barco muy pequeño por el curso de un río. 
Esta tradición se llama 流しびな Nagashibina. 

Encontré estas fotos de Nagashibina. 
Todavía hay regiones que siguen esa tradición curiosa.


También en la época Edo, empezaron a hacer muñecos artesanos de calidad. Así que dejaron de echarlos a los ríos y empezaron a exponer los muñecos bonitos en casa .

Se hizo el 5 de Mayo como fiesta oficial para los niños (varones), por eso crearon este festival sobre los muñecos sólo para las niñas.

Cuando tenían bebés niñas en las familias, compraban los muñecos deseando que crecieran sanas y se casaran felizmente. 

En mi provincia hay un pueblo donde se celebra una fiesta Hinamatsuri en cada abril. Lleva aproximadamente 400 años celebrándose. 
Según el antiguo calendario, un día antes del 3 de marzo, abrían un mercado en la calle con tenderetes de muñecos, comida, necesidades diarias, etc. Dicen que era un mercado muy animado. Los últimos casi 60 años, se celebra la fiesta a principios de abril del calendario normal.

Cuando tenía 9 o 10 años, mis padres me llevaron a esa fiesta. Fuimos a ver muñecos muy antiguos. 

Encontré estas fotos de muñecos antiguos. 

El comienzo fue que los comerciantes de la planta de cártamo para teñir tejidos fueron a Kyoto para venderla y desde allí trajeron los muñecos para que los viera la gente del pueblo. Porque los muñecos llevaban hakama (pantalones) de tela teñida de esa planta. 


Flores de cártamo


Estos muñecos preciosos son de mi amiga. Su madre se los regaló a su nieta. 

Según mi amiga, las lámparas ぼんぼり Bombori son destacadas. 
La verdad es que están hechas muy bonitas. 
Su familia los expone según el antiguo calendario. 
Queda un poco hasta el 3 de marzo.

En mi familia sacabamos los nuestros según el calendario normal.


Estos Hinaningyo y conejos con kimono son amigurumi hechos a mano por la suegra de la misma amiga. 


Son muy tiernos y graciosos, ¿verdad?



Como Hinamatsuri es una fiesta para las niñas, puse nuestras niñas muñequitas en un sitio un poco más llamativo. (Aunque siempre están...) Son Kokeshi amigurumi que hice.


Esta kokeshi risueña vino de Zaragoza. Me gusta mucho.


Mi marido trajo esta kokeshi graciosa para mí desde Francia hace un año y yo esta conejita elegante desde Japón. 


Por cierto, mi madre quiere que lleve mis Hinaningyo desde casa. Intentaré traerlos poco a poco.

lunes, 18 de marzo de 2019

Flores de primavera y nuestros amigos animales


En un parque cerca de nuestra casa, están polluelos de patos y su madre. Son muy graciosos, me encanta verlos.


 A veces llevo un trozo de pan para darles.


En nuestro patio, han florecido unas macetas de karanchoe.
Llevo cinco años cuidando de esta de color naranja.


La compré para nuestra agapornis, Lunita. 
Como ella no vivió hasta la siguiente primavera, la recuerdo aún más como la flor de ella. 


Lunita y yo nos encontramos en la calle. 
Ella estaba perdida y me pidió (posándose encima de mi cabeza) 
que la llevara a casa.  
Así fue nuestro encuentro hace seis años y medio. 
Tengo el sueño de volver a tener a un/a pájaro tan cariñoso/a como ella.
Ella era muy cariñosa y graciosa.
Le gustaba mucho escuchar la música de Vivaldi.

Cuando mi marido practicaba la guitarra, se acercó a él para ver como tocaba. 


Los recuerdos con ella todavía nos hacen sonreir. 
Pero era muy temperamental y no se llevó bien con su compañero, Solete.

Cada día el día se hace más largo. 
Dentro de poco será el equinoccio.


La semana pasada los naranjos de cerca de nuestra casa empezaban a florecer así. Aún quedaban muchos capullitos.



Me encanta el canto de los mirlos. Me gusta verles también.
El otro día, este buscaba algo entre la hierba. Estaba muy ocupado.


Las margaritas son flores muy comunes, pero debajo del sol brillante y por el viento, se ven muy bonitas. 


Encontré un árbol de mimosa bastante espectacular.


Nos invitó a su boda un compañero del trabajo de mi marido. El patio del sitio de la fiesta era precioso. 

Allí en las mesas, también había mimosas.


En el mismo patio, había varios limoneros.
Me gustaría tener un limonero así. 
Podría hacer limonadas, mermeladas de limón, etc.




Estas flores rosas me hacen acordarme de las flores de albaricoque o las de cereza. 
Era un sitio muy agradable rodeado de muchos árboles floreciendo.

jueves, 7 de marzo de 2019

Nuestra familia



Ahora nuestro conejo tiene más de un año.


Cuando cumplió un año, aparte del pienso y del heno, empezamos a darle verduras frescas.


Le encantan las verduras, claro.



Cuando come lechugas o heno, se nota que sus ojos brillan.


Cuando abro la puerta de la jaula de los agapornis, uno de ellos siempre vuela hacia el conejo. 
Parece que son amigos aunque hablen idiomas distintos.


Cuando los pájaros están de buen humor, nos parece que están sonriendo.


Nos dan mucha alegría.

sábado, 2 de marzo de 2019

Paseo del último día del viaje




No daba un paseo por Asakusa desde hace siete años y medio.


Compré unas cosas de recuerdo para mi marido y para mí misma.


Después de pasear por el templo de Asakusa, fui a unas tiendas de manualidades.


Ese día estaba nublado y por la tarde empezó a llover.

La última cena del viaje: 
Cenamos en un bar-restaurante de comida tradicional japonesa.


Pedí un arroz con atún rojo (Tekkadon) para mí. 
Me gustó mucho.
Hay restaurantes de todos los niveles, 
pero este era muy bueno.
Cada uno pidió lo suyo pero compartimos algunos platos.


Guiso de ostra (delante) y tempura (en el fondo). Estaban muy buenos también.



Es una gata de mi hermano y de su mujer. Normalmente no le apetece salir de su cuarto a conocer a gente, pero esos días sí que tenía curiosidad por verme. Me alegré mucho. Es una gata preciosa. 


Son Oniguiri y sopa de miso muy ricos.
Fue el último desayuno del viaje, hecho por la mujer de mi hermano.



Me despedí de mi familia y de Tokyo.