domingo, 29 de junio de 2025

Cosas buenas en los días calurosos

Ya es verano y hace mucho calor. Hacía calor ya, pero antes de llegar este extremo calor, hice varias fotos de flores entre el mes pasado y a principios de este mes.



Siempre me ha gustado pasear debajo de estas flores de jacaranda.


Y se ven las buganvillas por la calle también.


Los girasoles que hemos visto desde una autovía.


Se parecen a las adelfas, pero no estoy segura. 



Antes de terminar la temporada de las fresas, hice un postre frío con merengue caseros, nata y fresas cocidas y frescas. 
La próxima vez, voy a añadir helado de vainilla.


Nuestros amigos patos en un parque


Hice helado de té verde matcha con helado de vainilla y matcha en polvo. Puse un poco de pasta de judía azuki.

En un restaurante de comida japonesa, pedí también este helado de té matcha. Estaba muy rico. 

domingo, 8 de junio de 2025

Peluches de osos en kimono y dulces caseros japoneses Daifuku-Mochi


Hice estos peluches de osos en kimono.
Cuando fuimos a Japón hace casi diez años, encontramos el kit. Como me gustó mucho la foto y a mi marido también, lo compramos. Pero, una vez que empecé a hacerlos, mi di cuenta de que no sería tan fácil como me imaginaba. Los dejé en la mitad durante muchos años.


Retomé la labor hace unos meses para terminarlos.


Me alegro de que hayan salido muy graciosos.


Al mismo tiempo, me entraron ganas de elaborar dulces japoneses en casa. Para empezar, elegí uno de los dulces más básicos, Daifuku-Mochi.




Como necesitaba el relleno An o Anko de judía azuki, lo hice en casa. Cuando vivía sola en Tokyo, no me salia bien. Pero esta vez sí.
La primera prueba superada.

Luego hice Mochi con harina glutinosa de arroz, azúcar y agua.


Como me interesaba combinar las fresas y los mochi, mezclé los trozos de fresas con la masa de mochi. Con esa masa envolví Anko.


Otra versión más común de Daifuku con fresas es envolver una fresa entera con Anko y Mochi.  


Ya puedo hacer dulces japoneses en casa. Últimamente se venden en las tiendas asiáticas en Europa, pero los dulces caseros están mucho más ricos. Prefiero elaborarlos en casa. Sólo me hace falta un poco de esfuerzo para conseguirlos.

lunes, 24 de febrero de 2025

Panadería con masa madre

 


Hace más de siete años, deje de elaborar masa madre en casa, porque empezó a no salir bien. Será a causa del cambio de la temperatura de la cocina. (Se elevó por la mudanza). Seguí con mi panadería, pero sólo con levadura de supermercado. 


Pero, para mi cumpleaños del verano pasado, mi marido me regaló un libro de panadería con masa madre. 
Leyendo las explicaciones de como elaborar la fermentación de frutas como uvas pasas (agua de frutas) y luego la masa madre, me entraron ganas de intentarlo de nuevo. Estos panes de pueblo (grandes y pequeños) son de la fermentación casera que hice con hojas de té.



Con esta fermentación sola, han salido muy bien los panes de pueblo. 

Para fermentar la masa, hay que reposar una noche (12 horas). 

Hay un método de fermentarla más rápido. Es utilizar agua de fermentación y levadura industrial juntas. Lo hice muchas veces para hacer panes de molde. Pongo sólo un poco de la levadura industrial. El resto de ingredientes es igual que cuando hago panes sin masa madre. 


El tiempo necesario de fermentación es igual que cuando hago panes con 100% de levadura industrial y además salen panes muy ricos.


Sigo buscando la mejor forma de elaborar nuestros panes de cada día, disfrutando.


miércoles, 29 de enero de 2025

Paseo por Salamanca

 


Visitamos la Biblioteca General Histórica de la universidad de Salamanca. Dice que es la biblioteca universitaria más antigua de España y de Europa, fue fundada en 1254 por Alfonso X el Sabio.
Es muy bonita pero se puede ver sólo a través de una puerta de cristal.



Seguimos el recorrido por la ciudad de día y de noche.
El paseo por el casco histórico fue tranquilo y agradable. 


La mañana siguiente, visitamos la filmoteca. 
Entre las cosas cinematográficas, vimos unos bordados tradicionales de la provincia. Eran como ilustraciones con el hilo de colores vivos.
El bordado que hago es más simple y sencillo.



Seguimos nuestro paseo. Cruzamos el puente romano y disfrutamos del paisaje del casco histórico.




Luego subimos a la torre de Catedral y disfrutamos del paisaje de la ciudad. 




Uno de los monumentos, muy llamativo, de Salamanca es la Casa de Conchas. Pasamos cerca de este edificio muchas veces y lo vimos desde distintos ángulos. 


Las conchas se ven como si fueran galletas.


En la plaza de Anaya, vimos muchos pájaros contentos con un hombre que les alimentaba. 


Cuando nos acercamos para verles mejor, el hombre nos dio arroz para darlo a los palomas. Los palomas subieron en nuestras manos. Como no nunca había subido ninguna paloma en mi mano, me sorprendí mucho. Los palomas eran tan simpáticas como nuestros agapornis. Tenían cara alegre y el hombre nos dijo que son muy limpias. Él también daba migas a los gorriones directamente desde su mano. Me dio envidia por poder hacerse amigo tan cercano de los pájaros salvajes.


Nuestra última mañana de Salamanca, fuimos de nuevo a la plaza. 
En ese momento, dimos de comer a los gorriones por nuestra cuenta, aunque no subieron a nuestras manos.


La tarta de chocolate que merendamos.

La leche frita, típico postre de Salamanca




Tuvimos que despedirnos de la ciudad antigua, bonita y tranquila. 
Nos dio un poco de pena irnos.


Volvimos a casa y disfrutamos de los dulces típicos de Salamanca durante unos días con el recuerdo de la estancia. Esperamos volver allí en otros momentos.

miércoles, 22 de enero de 2025

Viaje por Salamanca

 


Como no visitamos a Salamanca desde hace tiempo, decidimos ir de nuevo.
Llegamos a Salamanca por la tarde. Merendamos en una cafetería y ya estaba oscuro fuera. Pero la plaza mayor estaba iluminada. Esa bonita plaza no era demasiado grande. Me acordé un poco de mi viaje en solitario de hace 17 años.


Pasando por la plaza, seguimos el paseo nocturno.


Vimos la iluminación del museo de arte moderno en color esmeralda.


El día siguiente, fuimos a esta Catedral.


No sé mucho sobre el estilo arquitectónico de las catedrales, pero leí que la nueva catedral es de estilo gótico. Y la puerta de la fachada es del estilo plateresco. 
Como no me gustó mucho ese estilo muy decorativo, no hice fotos.
 
El interior era más bonito que el exterior para mí.
 

Hacía mucho frío dentro de la catedral.


Hay un amigo de mi marido que me dijo que no le gustaban las iglesias ni catedrales y no le interesa entrar en ninguna. Tampoco digo que me gustan, pero tengo interés de ver la arquitectura de la época. Si me parece que son bonitas, las contemplo.



La catedral antigua es del estilo romanesco y fue construida en el siglo XII.


En la torre de catedral Ieronimus, subimos otro día.

Fuimos a las escuelas mayores de la universidad de Salamanca. Y buscamos la famosa rana de la fachada de la facultad.



Tarta de queso muy rica que tomé en la primera tarde del viaje