Hice estos peluches de osos en kimono.
Cuando fuimos a Japón hace casi diez años, encontramos el kit. Como me gustó mucho la foto y a mi marido también, lo compramos. Pero, una vez que empecé a hacerlos, mi di cuenta de que no sería tan fácil como me imaginaba. Los dejé en la mitad durante muchos años.
Retomé la labor hace unos meses para terminarlos.
Me alegro de que hayan salido muy graciosos.
Al mismo tiempo, me entraron ganas de elaborar dulces japoneses en casa. Para empezar, elegí uno de los dulces más básicos, Daifuku-Mochi.
Como necesitaba el relleno An o Anko de judía azuki, lo hice en casa. Cuando vivía sola en Tokyo, no me salia bien. Pero esta vez sí.
La primera prueba superada.
Luego hice Mochi con harina glutinosa de arroz, azúcar y agua.
Como me interesaba combinar las fresas y los mochi, mezclé los trozos de fresas con la masa de mochi. Con esa masa envolví Anko.
Otra versión más común de Daifuku con fresas es envolver una fresa entera con Anko y Mochi.
Ya puedo hacer dulces japoneses en casa. Últimamente se venden en las tiendas asiáticas en Europa, pero los dulces caseros están mucho más ricos. Prefiero elaborarlos en casa. Sólo me hace falta un poco de esfuerzo para conseguirlos.
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