Ya ha pasado casi un mes desde que volví del viaje: sigo el diario del viaje por Japón.
El último día de la estancia en casa de mis padres hacía sol.
Me despedí de mi madre en la estación del tren.
El paisaje de la nieve se veía claro bajo el cielo despejado.
El tren iba a Tokyo.
El tren pasaba delante de los viñedos.
El color blanco de la nieve se parece mucho al de nuestro conejito.
Quedé con la mujer de mi hermano en la estación del tren donde baje.
En su barrio se veía la torre mirador Skytree. Se ve así de espectacular.
Mi hermano iba a llegar tarde de su trabajo y ella preparó la cena:
Un plato de Sashimi.
Renkon (un tipo de tuberculo) frito muy crujiente.
En la mesa, pusimos una cazuela encima del gas para guisar.
En unos diez minutos o menos, se cocieron las verduras y la carne.
Tomamos ese guiso con una salsa. Es un típico guiso de invierno que se llama "Onabe o nabe" (quiere decir literalmente "cazuela").
Como postre, tomamos una especie de cítrico, Kinkan.
Son ácidos-dulces y muy ricos.
Tomé también soda con etiqueta de Hokusai.
Aunque Kyoko me sirvió un poco de sake, me gustó más la soda.
No estoy hecha para sake.
No hay comentarios:
Publicar un comentario