El día de nuestra boda era soleado y cálido.
Me acuerdo de los nervios que tuve esa mañana.
Me pesaban mucho el traje de novia y el ramo de flores, aunque los había elegido yo y eran preciosos.
Al terminar la ceremonia, nos alegramos y nos aliviamos mucho.
Luego no me acordaba con quienes nos hicimos fotos justo después de la ceremonia.
Tras la terminación de la ceremonia y durante el comienzo de la fiesta familiar y no tan grande, nos relajamos bastante.
Estábamos muy felices y contentos, pero como había podido dormir casi nada la noche anterior, me cansaba. Mi marido también.
Mi familia no podrá repetir ese largo viaje para venir a España como hace 5 años.
Aunque planeemos alguna fiesta parecida para renovar nuestro voto, nunca será lo mismo.
Así que ahora me acuerdo de ese día como un día muy especial e irrepetible.
El día del aniversario, hice estos postres con chocolate blanco y queso.
Me apetecía hacer algo blanco.
Los adorné con galletas caseras con forma de corazón.
Me salieron muy ricos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario