Este es mi cuarto amigurumi.
Por cierto, cuando era pequeña, mis peluches eran una conejita y Hello Kitty, tuve un oso más tarde.
Mucho más tarde, me enamoré de los ositos vivos cuando los vi jugando en una revista de naturaleza o en las pantallas de la tele o de internet.
Está claro que no podemos tener un osito vivo en casa, y me entraron ganas de hacer uno de crochet.
Es muy pequeño y cabe en una mano.
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