Mi madre me decía: los pájaros metidos en jaulas son pobres.
Su naturaleza es volar al aire libre.
Estaba de acuerdo con ella. Pero hay un pájaro perdido que buscaba personas que le cuiden. Era esta agapornis, Lunita.
Ahora a mi madre también le gustan mucho nuestros pájaros.
Éste agapornis macho se llama Solete. A diferencia de la hembra, Lunita, le compramos en una tienda. Como os conté, es un pájaro muy delicado. Necesitamos paciencia para que se acostumbrara a nosotros.
Al principio, es mejor no juntarles. Los agapornis son pájaros temperamentales. No todos forman parejas fácilmente.
En caso de Lunita y Solete, aunque vivan en las jaulas separadas,
se comunican entre ellos.
Duerme en su propia jaula
Después de mudarse a la jaula de su amigo




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