domingo, 20 de julio de 2025

Viaje por Viena


Llegamos al hotel por la tarde.
Dejando nuestras maletas, paseamos hacia el casco histórico. 
 

Encontramos una estatua de Joseph Haydn.
Como era tarde, después de cenar por la calle, oscureció. Como no se veían muchas cosas, volvimos al hotel.

Hacía buen tiempo a la mañana siguiente. 
Fuimos a la plaza donde hay una estatua de Mozart.




Llegamos al famoso Stephansdom, la catedral de San Esteban.


Saliendo de la catedral donde daban la misa, buscamos un sitio para almorzar.
Como fue por primera vez de visitar la ciudad, fue curioso sólo pasear por la zona. Vimos muchos bustos pequeños de Mozart en unas tiendas de sourvenir. 
Dije a mi marido, "Quiero uno para llevar a casa ". 

Entramos en la biblioteca nacional. El interior fue precioso. 


Por la tarde, fuimos al barrio alternativo con una vivienda pintada 
"Hundertwasserhaus".


Nos gustó el ambiente, más tranquilo que el casco histórico lleno de gente.



Tomamos Sacher Torte por primera vez allí mismo. Estaba rica la tarta. 
Había hecho ese pastel varias veces en casa para el cumpleaños de mi marido. Salieron ricos, pero la receta no era la de Austria.


Luego conseguimos un libro de repostería austriaca. Según esa receta, haré una Sacher Torte cuando quiera.


Saliendo de ese barrio, en el camino al Belvedere, pasamos por la plaza de Beethoven.
Beethoven vivía en Viena desde a los 22 años hasta su muerte.


Unos días después, visitamos el Beethovenhaus, el museo de Beethoven. Escuchamos muchas obras suyas en el interior del museo. También vimos su piano y otros objetos, como unas famosas cartas.   

El museo estaba bastante lejos del centro. Cogimos el metro y el tranvía para llegar allí. Fue un paseo un poco peculiar y agradable, alejándonos desde el casco histórico.


Después de almorzar, fuimos a Schuberthaus, el Museo de Schubert. Fue su casa natal.


Vimos sus partituras de lied (canción)  y sus instrumentos musicales como el piano y la guitarra. Escuchamos algunas canciones como "Ave María". En su época el barrio de su casa natal parece que estaba afuera de Viena.

Saliendo de su casa museo, cogimos el metro y fuimos a un antiguo barrio de artesanía. No había cosas que queríamos comprar. Dimos una vuelta hacia otra dirección. Encontramos una cafetería curiosa. 
Descansamos allí un rato.

Luego fuimos al Prater para pasear.
Un día antes por la mañana subimos a la Noria de "El Tercer Hombre". Fue muy alta y curiosa, pero no fue tan bonito como imaginaba viendo la película. ¿Será por la diferencia de época?


La tarde del viernes volvimos al parque de atracciones para pasear otra vez, sólo para ver cosas y la gente que disfrutaba. Vimos unas parejas mayores que nos llamaron la atención. Para ellos, ¿será un lugar de sus recuerdos?

Quise encontrar ardillas, pero no había ninguna. 



El último día en Viena: Paseamos por el centro y disfrutamos de ver los edificios que aún no habíamos visto.



Luego fuimos a Haydnhaus, el Museo de Haydn.

Los últimos 16 años, hasta su muerte, este compositor tenía un loro gris que había traído desde Londres. Después de la muerte de Haydn, el ave se vendió muy caro. Conocí esta anécdota curiosa por primera vez. Estoy imaginando un loro que saludaba en alemán.

Me acuerdo de que practiqué sus obras del piano a los quince años más o menos. Y me gustaron. Aparte de eso, no me acuerdo mucho de su música.
Sin duda, fue un músico muy importante en su época.
 

Para despedirnos de Viena, fuimos a pasear por el Parque del Palacio de Schönbrunn (Schloss Schönbrunn).




Nos alegramos de haber conocido una ciudad con mucha cultura, aunque admitimos que el precio es muy alto.

domingo, 29 de junio de 2025

Cosas buenas en los días calurosos

Ya es verano y hace mucho calor. Hacía calor ya, pero antes de llegar este extremo calor, hice varias fotos de flores entre el mes pasado y a principios de este mes.



Siempre me ha gustado pasear debajo de estas flores de jacaranda.


Y se ven las buganvillas por la calle también.


Los girasoles que hemos visto desde una autovía.


Se parecen a las adelfas, pero no estoy segura. 



Antes de terminar la temporada de las fresas, hice un postre frío con merengue caseros, nata y fresas cocidas y frescas. 
La próxima vez, voy a añadir helado de vainilla.


Nuestros amigos patos en un parque


Hice helado de té verde matcha con helado de vainilla y matcha en polvo. Puse un poco de pasta de judía azuki.

En un restaurante de comida japonesa, pedí también este helado de té matcha. Estaba muy rico. 

domingo, 8 de junio de 2025

Peluches de osos en kimono y dulces caseros japoneses Daifuku-Mochi


Hice estos peluches de osos en kimono.
Cuando fuimos a Japón hace casi diez años, encontramos el kit. Como me gustó mucho la foto y a mi marido también, lo compramos. Pero, una vez que empecé a hacerlos, mi di cuenta de que no sería tan fácil como me imaginaba. Los dejé en la mitad durante muchos años.


Retomé la labor hace unos meses para terminarlos.


Me alegro de que hayan salido muy graciosos.


Al mismo tiempo, me entraron ganas de elaborar dulces japoneses en casa. Para empezar, elegí uno de los dulces más básicos, Daifuku-Mochi.




Como necesitaba el relleno An o Anko de judía azuki, lo hice en casa. Cuando vivía sola en Tokyo, no me salia bien. Pero esta vez sí.
La primera prueba superada.

Luego hice Mochi con harina glutinosa de arroz, azúcar y agua.


Como me interesaba combinar las fresas y los mochi, mezclé los trozos de fresas con la masa de mochi. Con esa masa envolví Anko.


Otra versión más común de Daifuku con fresas es envolver una fresa entera con Anko y Mochi.  


Ya puedo hacer dulces japoneses en casa. Últimamente se venden en las tiendas asiáticas en Europa, pero los dulces caseros están mucho más ricos. Prefiero elaborarlos en casa. Sólo me hace falta un poco de esfuerzo para conseguirlos.

lunes, 24 de febrero de 2025

Panadería con masa madre

 


Hace más de siete años, deje de elaborar masa madre en casa, porque empezó a no salir bien. Será a causa del cambio de la temperatura de la cocina. (Se elevó por la mudanza). Seguí con mi panadería, pero sólo con levadura de supermercado. 


Pero, para mi cumpleaños del verano pasado, mi marido me regaló un libro de panadería con masa madre. 
Leyendo las explicaciones de como elaborar la fermentación de frutas como uvas pasas (agua de frutas) y luego la masa madre, me entraron ganas de intentarlo de nuevo. Estos panes de pueblo (grandes y pequeños) son de la fermentación casera que hice con hojas de té.



Con esta fermentación sola, han salido muy bien los panes de pueblo. 

Para fermentar la masa, hay que reposar una noche (12 horas). 

Hay un método de fermentarla más rápido. Es utilizar agua de fermentación y levadura industrial juntas. Lo hice muchas veces para hacer panes de molde. Pongo sólo un poco de la levadura industrial. El resto de ingredientes es igual que cuando hago panes sin masa madre. 


El tiempo necesario de fermentación es igual que cuando hago panes con 100% de levadura industrial y además salen panes muy ricos.


Sigo buscando la mejor forma de elaborar nuestros panes de cada día, disfrutando.