Antes de seguir contando del viaje, voy a hablar de las cosas de recuerdos que trajimos desde Praga.
Encontramos esta brujita graciosa de cerámica que estaba en el escaparate de una tienda. Nos llamó la atención. Mi marido me la regaló.
La guía quien nos acompaño a Karlovy Vary nos recomendó el licor de yerbas, típico de Chequia.
Para probarlo, compramos un botella pequeña.
El licor olía bien, como canela.
Como no bebemos casi nada, decidí utilizarlo para un bizcocho para Navidad.
En un bote limpio, puse varios tipos de frutos secos, como uvas pasas, arándanos, ciruelas, etc. (Es bueno lavarlos previamente para ablandarse). Vertí el licor hasta que cubriera los frutos secos. Podemos utilizarlos a partir del día siguiente, pero suelo esperar más de dos semanas. Así, los frutos secos absorben bien el aroma y el sabor del licor. Son muy útiles para la repostería.
Con estos frutos secos hice un bizcocho (Fruitcake) para Navidad.
La receta está aquí.
Cada Navidad hago este tipo de bizcocho (Christmas fruitcake), pero normalmente utilizo brandy de Jerez. Esta vez se notó el aroma un poco distinto al del brandy. Estaba rico también.

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