lunes, 27 de noviembre de 2023

Paseo por Praga

 


En el viaje anterior no pudimos, pero esta vez visitamos al museo Dvořák. 


Leímos y vimos muchas cosas sobre este compositor checo en el museo.

El piano de Antonín Dvořák 

Ahí no compré las partituras. 
Unos días después, fuimos a una tienda de música para comprarlas. 
Pude conseguir las partituras de las obras que me gustan. 
Estoy muy contenta.
 

El retrato de Beethoven que él tenía


Ese día entramos en un restaurante tipo pub para almorzar. Pedimos limonadas. 
Llevaba un poco de gaseosa. 


Luego pedimos una sopa típica checa, kulajda. 
Llevaba nata agria e hinojo. Estaba buena con un sabor ligeramente ácido. Aquí no pongo la foto, pero luego tomamos una hamburguesa y patatas fritas. 

Pasamos delante de las casas danzantes que no pudimos la vez anterior.



Paseamos volviendo al casco historico.



Entramos en una cafetería para descansar. 
Ahí tomamos tartas Sacher. Nos acordamos de que estamos en Europa central. Quizás toman cosas comunes con los países vecinos. No sólo las tartas Sacher que estabamos tomando, viendo los merengues grandes en la misma cafetería, mi marido me contó que los vio en Austria también. 


Allí pedí un té de jengibre también. 
Me trajo una tetera grande con jengibre fresco y agua caliente. 
No llevaba ningún té negro. Fue una curiosa bebida y buena para el frío. Luego volvimos al hotel para cenar y dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario