En general, era bonita toda la ciudad.
Hacía un poco de frío y llovió algunos días durante nuestra estancia.
Fuimos a varios museos de la ciudad.
Uno de ellos era de el de ciencias naturales.
No pongo fotos de animales disecados, pero había muchas cosas curiosas, como la evolución desde los dinosaurios a los pájaros.
Los antepasados de nuestros agapornis también eran los dinosaurios, equivalentes en la época.
Entramos en un pub y almorzamos.
Se oye a veces que la comida inglesa no está tan buena, pero a nosotros nos gusta.
En el viaje anterior, tomamos "jacket potato" en Londres.
Los tomamos por segunda vez con otro tipo de relleno.
El mío es "coleslaw" (ensalada de col) y queso cheddar. Estaba buena. Compré un libro cocina de comida de pub inglés.
Se notaba que la ciudad estaba lleno de los estudiantes universitarios, pero era tranquila. Como costumbre, fuimos a varias librerías y mi marido compró unos libros, incluidos algunos de segunda mano.
Compré una partitura del piano de Béla Bartók.
La primera y última vez que vi la partitura de este compositor en una tienda (y compré) fue en Tokyo. Es uno de los compositores que más admiro. Como me gustan mucho algunas piezas de piano suyas, quería tener su partitura de nuevo en casa.
Por cierto, me dio la impresión de que aprecian y cuidan mucho de las plantas en Oxford.
Disfrutamos del paseo por la zona verdosa.



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