lunes, 18 de marzo de 2019

Flores de primavera y nuestros amigos animales


En un parque cerca de nuestra casa, están polluelos de patos y su madre. Son muy graciosos, me encanta verlos.


 A veces llevo un trozo de pan para darles.


En nuestro patio, han florecido unas macetas de karanchoe.
Llevo cinco años cuidando de esta de color naranja.


La compré para nuestra agapornis, Lunita. 
Como ella no vivió hasta la siguiente primavera, la recuerdo aún más como la flor de ella. 


Lunita y yo nos encontramos en la calle. 
Ella estaba perdida y me pidió (posándose encima de mi cabeza) 
que la llevara a casa.  
Así fue nuestro encuentro hace seis años y medio. 
Tengo el sueño de volver a tener a un/a pájaro tan cariñoso/a como ella.
Ella era muy cariñosa y graciosa.
Le gustaba mucho escuchar la música de Vivaldi.

Cuando mi marido practicaba la guitarra, se acercó a él para ver como tocaba. 


Los recuerdos con ella todavía nos hacen sonreir. 
Pero era muy temperamental y no se llevó bien con su compañero, Solete.

Cada día el día se hace más largo. 
Dentro de poco será el equinoccio.


La semana pasada los naranjos de cerca de nuestra casa empezaban a florecer así. Aún quedaban muchos capullitos.



Me encanta el canto de los mirlos. Me gusta verles también.
El otro día, este buscaba algo entre la hierba. Estaba muy ocupado.


Las margaritas son flores muy comunes, pero debajo del sol brillante y por el viento, se ven muy bonitas. 


Encontré un árbol de mimosa bastante espectacular.


Nos invitó a su boda un compañero del trabajo de mi marido. El patio del sitio de la fiesta era precioso. 

Allí en las mesas, también había mimosas.


En el mismo patio, había varios limoneros.
Me gustaría tener un limonero así. 
Podría hacer limonadas, mermeladas de limón, etc.




Estas flores rosas me hacen acordarme de las flores de albaricoque o las de cereza. 
Era un sitio muy agradable rodeado de muchos árboles floreciendo.

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