En Osaka, visitamos dos cafeterías de animales.
Es un buhito que nos recibió allí:
Es de la dueña de una cafetería de gatos.
Decía que se ponía muy contento al volver a casa con ella.
Otros amigos de la cafetería eran unos gatos preciosos y un/a iguana.
La verdad es que muchos gatos dormían a esa hora. Y algunos se despertaron y miraron mucho a su compañera iguana.
Otro jugó con un juguete que tenía mi marido pero se fue a la otra planta.
Me di cuenta de que me aburro también con los gatos aburridos. Pobre gatos. Aún así, vimos algunas escenas graciosas y pasamos una tarde tranquilamente con ellos.
Y hubo otra cafetería con más gente y más animada que era de búhos. Nos gustó mucho comunicarnos un poco con estos graciosos búhos.
Búho de Siberia
Pudimos acariciarles y cogerles con las manos.
Había un sitio de descanso para los buhitos, que hacían turnos para atender a la gente.
Se notaba que cuidaban bien de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario