Un poco después de irse Lunita, empezamos a buscar a un agapornis que se hiciera amigo de Solete, que se quedó solo.
Entonces, encontramos a este agapornis personata.
Al principio, vivían separados en cada jaula .
Pero un día, cuando les solté, se juntaron ahí arriba y empezaron a acicalarse el uno al otro.
Y entraron juntos en la misma jaula.
Así empezaron a vivir juntos en el mismo espacio.
Luego, pasaron a otra jaula más grande.
Como véis, ahora son muy buenos amigos.
Han pasado casi nueve meses desde que este agapornis enmascarado vino a nuestra casa.
Ahora está mucho más contento que en los primeros meses.

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