El diciembre pasado (antes de Navidad), no salimos para comprar regalos. Los habíamos preparado un poco antes, y salimos sólo para dar paseos, porque no nos apetecía hacer compras en el pleno diciembre.
En vez de eso, me dediqué a terminar unos regalos en casa.
Éste es un cuello con el dibujo de un bosque expresivo. Canta... o habla.
Como nos gustó mucho el diseño de árboles expresivos, lo hice para mi marido.
Hace falta un poco de paciencia para tejer la parte de las caras y las ramas de árboles, pero a la vez es un placer ver el resultado.
Es gracioso, ¿verdad?
Éstas son una gorra pequeña y una bufandita.
Son regalos para los amantes de los vinos:
Las hice para mi suegro.
Ya terminó el tiempo de regalos.
De nuevo estoy contenta con los que hice y feliz con los que recibí.
Espero que sea el mejor año que nunca.




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