miércoles, 31 de agosto de 2016

Cumpleaños de mi marido


Tardis de punto con tarta de chocolate

Para cumpleaños de mi marido, hice una tarta de mousse de chocolate. Hice también un peluche de punto para ese día.


Esta vez el bizcocho de cacao y la mousse de chocolate salieron mejor que antes. 



He leído como consejo de un pastelero que para elaborar bien un pastel un poco trabajoso, es mejor hacerlo muchas veces. Así cada vez se perfecciona más.
Como la hacía sólo para días especiales durante los últimos años, creo que la he hecho como tres o cuatro veces. 
Aunque a mi marido le gustó desde la primera vez, y ahora todavía no es perfecta para mí, ya sé hacerla mejor. 

miércoles, 24 de agosto de 2016

Mi cumpleaños


Mi marido trajo un ramo de flores rosas preciosas para día de mi cumpleaños en Julio.



Aparte, me regalaron otras cosas muy distintas. 
Una de ellas fue una tarta de color morado.
Era de mousse de moras (blackberries).


Era muy rica y ligera, con frescura de frutas. 


El día de mi cumpleaños ha sido muy feliz.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Cafeterías de animales


En Osaka, visitamos dos cafeterías de animales.

Es un buhito que nos recibió allí: 
Es de la dueña de una cafetería de gatos. 
Decía que se ponía muy contento al volver a casa con ella.


Otros amigos de la cafetería eran unos gatos preciosos y un/a iguana.
La verdad es que muchos gatos dormían a esa hora. Y algunos se despertaron y miraron mucho a su compañera iguana. 
Otro jugó con un juguete que tenía mi marido pero se fue a la otra planta. 
Me di cuenta de que me aburro también con los gatos aburridos. Pobre gatos. Aún así, vimos algunas escenas graciosas y pasamos una tarde tranquilamente con ellos.



Y hubo otra cafetería con más gente y más animada que era de búhos. Nos gustó mucho comunicarnos un poco con estos graciosos búhos. 

Búho de Siberia

Pudimos acariciarles y cogerles con las manos.
Había un sitio de descanso para los buhitos, que hacían turnos para atender a la gente. 


Se notaba que cuidaban bien de ellos.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Descanso


Después de pasear durante un día caluroso, pasamos un buen rato con muchos búhos (En el próximo articulo, os lo contaré). 
Luego almorzamos en una hamburguesería de Osaka. 
Primero, pedimos limonadas caseras.

Y hamburguesas caseras con patatas fritas.
Estaban buenísimas. Así, si son caseras, nos gustan mucho las hamburguesas. 

En otro día lluvioso, entramos en una cafetería que nos pareció que tenía fama por sus tortitas. Y las probamos.
Realmente estaban muy ricas.

En Japón vimos muchas copas de helados en los escaparates de los restaurantes. Como casi nunca los tomamos en España, se me había olvidado esa tendencia. Esa vez aprovechamos la oportunidad para probarlos.
A mi marido le gusta la combinación de plátano y chocolate. 

A mí me gustan las fresas, pero en ese momento no tenían. 

Así que pedí una copa con pomelo. 
Sé que hay gente a la que no le gustan los pomelos por su acidez pero, si los pelan bien, están muy buenos y a mi me gustan.
Me encantó esta copa de helado. 
Fue uno de los momentos refrescantes durante el viaje.