sábado, 30 de julio de 2016

Paseo de día lluvioso


Templo Kofuku-ji

Cuando llegamos a la antigua ciudad de Nara, estaba lloviendo.
Esta ciudad es conocida como la capital en el Siglo VIII de Japón.


Encontrando a unos ciervos del parque de Nara, nos dirigimos a Todai-ji, donde hay una estatua grande de Buda. Antes de pasar por la puerta principal, también nos cruzamos con unos ciervos muy simpáticos.


Templo Todai-ji

Era curioso mirar el interior del templo, un espacio amplio con varias estatuas, maquetas del templo, etc. 


Saliendo del templo, seguimos el paseo.
Encontramos un sitio en el que se protegen las ciervos madres y sus crías.
Estaba abierto para todos los públicos.
Los ciervos en Nara son salvajes, pero aún así los voluntarios cuidan de ellos en el tiempo de reproducción.   


Seguimos el camino. 
Encontramos un amigo muy tranquilo que nos miró.
Comió una galleta desde mi mano.



Cuando llegamos a Kasuga-Taisha, empezó a caer "la del tigre".






Templo kofuku-ji



domingo, 24 de julio de 2016

Osaka



Llegamos por la mañana temprano de allí en avión, que era a la hora de acostarnos en España. Para adaptarnos al horario local, sin descansar mucho, salimos al centro de la ciudad de Osaka. 
Para almorzar, entramos en un restaurante pequeño de comida japonesa.
Tomamos un menú de oyako-don (arroz con pollo y huevo). Aparte de arroz, llevaba un cuenco pequeño de kitsune-udon (fideo). 
Estaban buenísimos.

Esa zona está al lado del río Dotonbori: 

Restaurante y tienda que vende productos de cangrejo

Destacaban los anuncios con figuras de mariscos.


Restaurante de pez globo


Al lado de uno de los puentes, se veían los edificios llenos de publicidad; Como es uno de los sitios más famosos de la ciudad, mucha gente venía para verlo.
Lo más llamativo era un anuncio famoso de una compañía de dulces. 



Después de pasear por una galería comercial, nos fuimos a otra zona cerca más moderna: América-mura. 

Encontramos unas tiendas curiosas allí.

Esa noche, descansamos muy bien.



Castillo de Osaka

Al día siguiente, visitamos el castillo de Osaka.
Se notaba que el castillo de Osaka ya había sido restaurado varias veces.
Lógicamente no conservaba el ambiente antiguo del castillo original. 

Imágenes desde el mirador del castillo

Era más bien un museo con mirador con la forma del castillo.
De todas formas, supimos sobre la historia curiosa del edificio y de Hideyoshi Toyotomi, que mandó construirlo en siglo XVI.


Por ejemplo, Hideyoshi era de familia pobre.
Cuando era joven, era muy ambicioso y astuto al dedicarse a Nobunaga Oda. 
Se esforzó mucho para que le admitiera como persona válida y lo consiguió. 


sábado, 16 de julio de 2016

Licor de albaricoque (Umeshu)



Hace un mes, fuimos a casa de mi familia.
Fue tiempo de lluvia y hacía un calor húmedo.
Coincidimos con la cosecha del albaricoque japonés
(En español a veces los llaman ciruelas, pero para mí no son ciruelas).

Para ayudar a mi madre, mi marido y yo salimos al patio para coger los albaricoques subiendo a una escalera. Estaban en las ramas altas del árbol. 
Son albaricoques verdes que mi madre utiliza directamente para hacer licor casero y le sobran todavía, así que se los da también a sus amigos por el mismo motivo. 

En el restaurante de un hotel 

Normalmente, para elaborar el licor de albaricoque, en unos botes se ponen los albaricoques, azúcar y alcohol tipo aguardiente (En Japón, por ejemplo, Shochu). 
Como curiosidad de la cultura de Japón, he puesto este tema aquí pero, personalmente, no me interesa mucho este licor. 
Mi madre tampoco le gusta mucho, aunque en general le gusta beber. 
Ella casi siempre hace el licor casero para aprovechar las frutas del patio, luego utiliza ese licor para su repostería como plumcake. 

Paisaje desde el mismo hotel

Aparte, hay otro tipo de albaricoques más blandos y pequeños que ella usa para mermelada y Umeboshi (albaricoque aliñado con mucha sal y luego secado al sol). Tengo más recuerdos de su plumcake y de la mermelada de albaricoque que del licor que yo he tomado muy poco.