viernes, 28 de agosto de 2015

Panes caseros 7 --- Panes con fibras y frutos secos

Son panes para nuestro desayuno.
Los cortamos antes de tostarlos o de hacer bocatas.

Normalmente utilizo harina de fuerza de trigo y harina integral de fuerza de trigo para mi panadería. 

Aparte, a veces añado harina de centeno, como en este pan de molde.  


A veces añado copos de avena como en este pan. Aquí añadí arándano y nueces también.




Aquí también añadí arándano y nueces en la mitad de la masa de pan para variar el sabor.





Cuando era quinceañera, me gustaba el pan de barra gruesa de centeno de una panadería conocida de mi ciudad.

Estos panes míos salen más blandos que los que me gustaban aquel día o los panes que encuentro hoy en día que utilizan harina de centeno. 


domingo, 23 de agosto de 2015

Tarta de cumpleaños: Variedad de Tarta Selva Negra


No sé si lo dije antes, pero me gustan mucho las cerezas y picotas.
Este verano, aparte de disfrutarlas frescas, hice compotas de picotas con abundante brandy para utilizar para mi repostería. 


Esta vez, las usé para la tarta de cumpleaños de mi marido: Tarta Selva Negra. Para ese día especial, mereció la pena elaborarla. 
Como a él le gustan las tartas de chocolate, cambié la crema de nata (de las recetas originales conocidas) por crema de chocolate. 


Siempre quería hacer una Tarta Selva Negra algún día, y salió como una tarta elegante y sabrosa. La hice en 2 días.
La combinación de las compotas de picotas y la crema de chocolate estaba muy rica.


                             Seguro que la repetiremos.

sábado, 15 de agosto de 2015

Costura en verano


En el calor de Julio y Agosto, aunque no me apetecía mucho, seguí poco a poco con una de mis aficiones: la costura. 

Como me regalaron una máquina de coser de segunda mano 
para Día de Reyes, hice un bolso para regalar a mi madre. 
Por cierto, lo terminé a finales de Junio, antes de que llegara el calor tremendo.
La primera cosa que hice con máquina de coser en mi vida era también un bolso, en la clase de costura del colegio. La tela que elegí entonces era de color rosa oscuro y llevaba muchos paraguas.
Para combinar bien con cualquier otro color, esta vez, elegí una de color de tonos grises y blanco. 

Como la tela era fina, puse un forro resistente y un bolsillo para que se encuentren fácilmente cosas pequeñas.
Se cierra con una cremallera relativamente ancha. 

A mi madre le gustó este regalo. 
Luego hice otro parecido sin cremallera para mí.

Mis pájaros ya se han acostumbrado al ruido de la máquina de coser. Gracias por aguantar. 

domingo, 9 de agosto de 2015

Mi cumpleaños


Ese día mi marido trajo rosas y una tarta muy grande de cumpleaños.

Mi tarta de cumpleaños de este año era una tarta nueva como pintura de Klimt. 

Era una tarta de tres capas.


Esta tarta de zanahoria estaba buenísima. 

Las rosas aguantaron el calor de Julio. 
¡Muchas gracias, cielo!

miércoles, 5 de agosto de 2015

Mi amigo de verano


Un día de Julio, en la calle, encontré a un pájaro que intentaba volar pero no podía. Pensando que podría estar herido, me acerqué. Se dio cuenta de que era una humana e intentó volar de nuevo, pero tampoco pudo. Lo capturé con mucho cuidado. Era un pequeño gorrión y tenía pinta de recién salido de su nido.
"¿Están bien tus alas?" 
La criatura se puso bien sobre mi dedo índice. 
"Que bien agarras. Estás acostumbrado." 
Seguro que empezaba a ponerse en las ramas de los árboles. 


Decidí llevarlo a una clínica veterinaria que estaba cerca.
Avisé a mi marido y hablamos en la posibilidad de cuidarlo en caso de que estuviera herido/a.
Mientras caminaba, desde mi dedo, el/la gorrión me miraba con cara seria o extraña, una vez intentó volar hacia mí (¿para verme bien o posarse como si fuera un árbol?). Seguí caminando, protegiéndolo en mi mano. 
"Mejor quedarte ahí. Estás más seguro."


Al lado de la clínica, unos gorriones y palomas picaban migas en el suelo. 
"Mira, ahí están tus amigos."
No le interesaban mucho.
Un veterinario vio al pajarito y le gustó ese criatura:
"Se ha caído del nido, pobre. Aunque te de pena, devuélvelo donde estaba, como una ramita... su madre vendrá a buscarlo."
Me pareció razonable. En caso de que estuviera herido, estaba preparada para llevarlo a casa para cuidarlo
Por lo visto, no tenía ninguna lesión. Eso me alivió y volví el camino para ponerlo en el mismo sitio donde estaba.
Cuando vi los arboles de buganvillas desde lejos (justo arriba de la calle donde estaba), vi unos pájaros volando encima.
"Ya veo, caíste de ahí."
Cuando sonaba el gorjeo de los otros, mi amigo respondió.
La cara seria se puso de repente contenta.
Por eso, tenía que estar ahí.


"Vamos a buscar a tu madre, ¿vale?"  
Yo le puse un poco más cerca de los árboles. Pero él o ella, en vez de subir,  quería quedarse conmigo.
"No, no. Tienes que irte. Antes de despedirnos, te hago unas fotitos."
Cuando guardé mi cámara, me miraba con cara seria. 
Encontré una escalera para llegar a los árboles. Subí la escalera y puse el pájaro en la rama que estaba más cerca del sitio donde lo encontré. Al ver que sus patitas agarraron firme la rama, me fui.
"¡Hasta luego!" 
¿Encontraste a tu madre? Ya creciste grande.
Me estoy acordando de mi pequeño amigo.

sábado, 1 de agosto de 2015

Makizushi


Cuando me apetece comida refrescante, a veces hago Makizushi.
Los rellenos que utilicé aquí son:
aguacate  +  queso brie,  surimi   + pepino (con y sin mayonesa) 
surimi  +  queso brie, pepino  +  umeboshi (albaricoque japonés) y
salmón a la plancha.


En casa los hago así, con ingredientes fáciles de encontrar. 
No suelo buscar pescado crudo para sushi en España (aunque me encantaría). Para servirlos, los acompañamos con salsa de soja y un poco de wasabi.