sábado, 13 de diciembre de 2014

Son amigos


El sitio de origen de los agapornis roseicollis es de Namibia. 
Cuando pasamos calor en verano, a ellos no les importa: no he visto sus caras agobiadas por el calor. 


En el artículo anterior sobre ellos, escribí que nuestros agapornis ya viven juntos. 


Sobre todo al macho le gusta la hembra, e hizo muchos gestos de cortejo. Sin embargo, la hembra seguía siendo territorial con él y le molestaba cuando el macho se acercaba demasiado. Podría ser por el estrés de tener un nuevo compañero para ella, porque se había llevado casi 2 años viviendo con nosotros, sin otro pájaro. 
Así, a ella no le interesa él como pareja. Y la respetamos.


No nos molesta que no formen una pareja, sólo intentamos evitar que Lunita haga daño a Solete (A veces se pone agresiva con él por su territorio).
Por el consejo de un veterinario, compramos una caja para que la hembra, Lunita se sintiera segura.
Unos días después de colocar esta caja dentro de la jaula, empezaron a jugar entrando y saliendo.


Los dos les gustó la caja, y Lunita la ocupaba por la mayor parte del tiempo. 


Últimamente, sacamos la caja fuera de la jaula. 
Cuando les soltamos, siguen jugando con ella.

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