sábado, 27 de abril de 2013

Mermeladas


Hace 2 semanas una amiga nuestra nos invitó a su casa y nos sirvió tortitas con varios tipos de mermelada casera: 
Eran de manzana, mandarina y de fruta silvestre.



Estaban riquísimas. Desde hacía mucho tiempo no comía mermelada casera.

Mi madre hacía mermeladas de albaricoque e higos en casa, a veces de fresas y frutas cítricas, pero no es común para nosotros hacer mermelada de mandarinas y fue la más me gustó esa tarde.
Y después ella nos regaló un bote de mermelada de naranja. 

Aparte de acompañar con tortitas, está muy buena también con tostadas, yogur natural, etc.




Después de comer ésta, las mermeladas de tienda parecen demasiado dulces.

Por cierto, había visto varias recetas que utilizan mermelada de naranja. Para aprovechar esta mermelada riquísima, busqué recetas de nuevo y encontré una de Pollo-Teriyaki. 




No sé si sabéis que el Pollo-Teriyaki es carne a la plancha con salsa un poco dulce con sake, salsa de soja y azúcar. 
Sin embargo, aquí no hace falta salsa de soja ni sake. 
En vez de ellos, al marinar la carne utilicé vino blanco, vinagre balsámico y mermelada de naranja, etc. 

La carne de pollo sale blanda con un toque interesante de mermelada. Si os interesa el Teriyaki, os recomiendo esta receta:

Ingredientes y elaboración (para 3-4 personas):

1. Hacemos la salsa para marinar: 
Mezclar 2 cucharadas de mermeladas de naranja, 2 cucharadas de vino blanco, 1 cucharada de vinagre balsámico.

2. Cortamos 500 gramos de carne de pollo y la salpimentamos.

3. Marinamos la carne con la salsa del paso 1 entre una hora y 2 horas.

4. Calentamos la sartén con un poco de aceite de oliva y ponemos la tapadera. En fuego medio-lento, planchamos la carne 
(Guardar la salsa aparte) 4-5 minutos. 

5. Cuando la carne está bien dorada, damos la vuelta.

6. 2-3 minutos después, echamos la salsa a la sartén y seguimos haciendo el pollo moviendo la sartén.

7. Cuando toma un buen color, apagamos el fuego y la servimos en platos. 

jueves, 18 de abril de 2013

Comida de Mi novio


Cuando tuve que estudiar el fin de semana para el examen del curso, mi pareja preparó unos platos para el almuerzo.
Me gustaron mucho, estaban buenísimos:
Uno fue un bocata de salchicha y queso.


1. En una sartén, saltear bien la cebolla cortada en rodajas.
2. Añadir cuatro salchichas (para 2 personas) y seguir dorando 
unos 5 minutos en fuego lento.
3. En un pan (él usó pan de centeno), poner 2 lonchas de queso, la cebolla y 2 salchichas.
4. Poner otro pan.

Otro fue pasta con salsa boloñesa: 



Los ingredientes (para 2 personas): 
200 - 250 gramos de carne picada 
- 2 dientes de ajo
- media cebolla
- vino blanco 
- una zanahoria (opcional)
- un poco de calabacín (opcional)
- 1 lata de tomate triturado
- sal
- pimienta 
- 1 hoja de laurel
- aceite de oliva

Saltear cada ingrediente antes de echar el vino, el tomate triturado, el laurel, la sal y la pimienta. Guisar 20 minutos.

Oigo a veces a mujeres que hablan de la cocina como signo de buena ama de casa, pero no estoy de acuerdo. 
Hay muchos hombres que tienen ganas de aprender cocina, como mi pareja, y veis que muchos cocineros famosos son hombres.
Si yo fuera hombre, me gustaría cocinar ¡igual que ahora!



viernes, 12 de abril de 2013

Huevos de mi pájaro




En febrero, vi a muchos pájaros que iban en pareja en los parques, por ejemplo este pájaro con abdomen amarillo. No sé como se llama. Lo llamo "pájaro eléctrico" por su voz temblorosa y aguda.
Vi también a otros pájaros como motacillas muy lindas (son de color blanco y negro: cuando están de pie, mueven sus colas).

El otro día, en abril, vi a otros pájaros, creo que sus abdómenes eran de color marrón o naranja oscuro, volaron muy cerca del césped, la forma de volar era muy parecida a la de las golondrinas que cazan. 
Me imagino que estaban buscando comida quizás para sus polluelos.



Nuestra pájaro también se ha hecho grande. 


Aunque no tiene pareja, puso 2 huevos.


Cuando vino a casa en el septiembre pasado, era pequeña y traviesa.
Justo antes de poner segundo huevo, era muy cariñosa y demasiado tranquila. Pareció que se sentía muy pesada y cerraba sus ojos mirando hacia el cielo. 
Me preocupé un poco. Sin embargo, después de poner otro huevo, se puso ligerita, muy activa y traviesa de nuevo. 


Por cierto, me di cuenta de una cosa curiosa de mi pájaro. Casi siempre cuando los gorriones pian fuera, ella reacciona mucho, empieza a piar también.
En cambio, no reacciona a la voz preciosa de un canario del barrio.
¿Porque?
Ahora pienso así:
Cuando estaba perdida por la calle, puede que tuvo algún contacto con los gorriones. 
Es posible que ellos compartieron comida con ella.
De todos modos, me alegro de que esta pájaro no tuviera ningún problema antes de encontrarme.
Aunque no sé nada de lo que le pasó,
¡Gracias gorriones, amigos de nuestra chiquitita!