domingo, 30 de septiembre de 2012

Bussolà (o bussolai) Buranelli - Galletas de Veneto

Esta semana ha llovido mucho en Andalucía. Después de dejar de llover el fin de semana, los árboles de los parques se veían preciosos con el aire todavía húmedo.



Ese sábado por la tarde pensamos que iba a llover otra vez, así que nos quedamos en casa.
Y se me ocurrió hacer unas galletas que vimos mucho en los escaparates de Venecia. 



En Burano vimos a gente que abrió una bolsa grande de esas galletas.





En ese momento no nos dio gana de probarlas, pero después de la lluvia de aquí, con la memoria del viaje por Venecia, me apetecía hacerlas en casa. Son galletas de la provincia de Veneto. 
Son recomendables para desayunar con café o té.
También dicen que allí en Italia las toman con vino blanco dulce. Encontré la receta de una persona italiana.
La cambié un poco y con menos cantidad de ingredientes. 
Estas galletas se llaman Bussolà (o bussolai) Buranelli.            
Vamos a empezar.



Ingredientes: 
- 130 gramos de azúcar
- 20 gramos de azúcar avainillado 
- 3 huevos
- 1 cucharada de ron (opcional)
- 100 gramos de mantequilla (La dejamos a temperatura ambiente para ablandarse)
- Harina de trigo hasta que admita (Esta parte es distinta de la receta original, porque con la cantidad que ponía no pude integrar la masa). Personalmente necesité casi 400 gramos en total.
- ralladura de la cáscara de un limón
- una pizca de sal




Elaboración:

1. Mezclamos bien los huevos, el azúcar y el azúcar avainillado. 
    Añadimos el ron y mezclamos.

2. En otro bol, mezclamos 250 gramos de la harina, el sal y la ralladura del limón para pasar el aroma.
   
3. En la mezcla de los huevos y el azúcar del paso 1, añadimos la harina del paso 2 poco a poco y amasamos.

4. Añadimos la mantequilla ablandada y mezclamos bien hasta que la masa se haga suave.

5. Como la masa está aún bastante blanda, añadimos la harina hasta que podáis formar una bola.


                                      

6. La reposamos un poco en la nevera.

7.  Formamos barras, círculos y eses. Mientras tanto, precalentamos el horno a 170ºC.



8. Las doramos 15-20 minutos.




La dirección de la receta original es: http://www.cookaround.com/yabbse1/showthread.php?t=24862



                               


sábado, 22 de septiembre de 2012

El viaje por Italia - Roma

Como nos imaginábamos, casi todas las zonas turísticas de Italia estaban llenas de gente, pero hubo también sitios tranquilos. Hoy escribo sobre dos de esos sitios en Roma. Uno de ellos es la Casa-Museo de Keats y Shelley. Está al lado de Plaza de España.
Viendo la fuente de la plaza, Fontana della Barcaccia de la que fluye agua fresca, y mirando la  escalera que llega a una iglesia arriba llamada Trinità dei Monti,entramos en esa Casa-Museo. 



Es como una biblioteca personal y se puede saber como fue la vida de estos escritores ingleses. Personalmente  aún no había leído poesía de Keats, pero me interesa. Él murió muy joven, a los 25 años en Roma.


Fuimos también al cementerio protestante. Allí están las  tumbas de Keats y su amigo, Joseph Severn




En ese espacio silencioso, había unos gatos como si fueran guardianes del cementerio. Me miró uno de color gris muy bien alimentado con cara muy simpática.



sábado, 1 de septiembre de 2012

El Viaje por Italia - Padua


Ese día quedamos con Max y su esposa Roberta en Padua. Desde la estación del tranvía nos llevó cerca de la Iglesia de San Antonio. 




El interior de la iglesia era muy bonito y, curiosamente, se exponían unos "órganos" conservados de San Antonio. Era bastante grande y silencioso, incluso me gustó más que el de la basílica de San Marcos. Por el terremoto de hace unos meses, empezaron a sostener algunas partes del techo. Después de salir de la iglesia, pasando por el jardín botánico, que es de los más antiguos de Europa y la plaza más grande en Italia(Prato della Valle), seguimos yendo hacia el casco histórico.  



Vimos el exterior de  la universidad de Padua, donde Galileo Galilei enseñó geometría, matemática y astronomía durante 18 años.
El edificio antiguo casi al lado me llamó la  atención. 




Max nos explicó que es la cafetería más antigua en la ciudad y entramos. Había un agujero en la pared de la segunda guerra mundial. Tomamos cafés en esa antigua cafetería sin sentarnos a la mesa. Fue un día caluroso; antes de llegar allí ya habíamos tomado refrescos y granizados de yogur.
Aparte, vimos otros sitios que siguen desde el siglo XIX; la droguería más antigua y la pastelería más antigua de la ciudad. La milhojas de esa pastelería era riquísima con un sabor muy sofisticado.
Después de pasear y cruzar muchas iglesias y plazas, llegamos a una pizzería para cenar.



"¿Fue Dante?"
"No, no fue Dante. Fue Petrarca."
Fue conversación del otro día entre mi pareja y yo sobre la pizza que disfrutamos esa noche.
La Petrarca fue una combinación de albahaca fresca, mozzarella, tomate y jamón. Estaba buenísima.
Padua es ciudad antigua que tiene una historia curiosa, pero no es tan popular como Venecia. Esa tarde pudimos disfrutar de una ciudad preciosa, muchísimo más tranquila que Venecia. Quizás volvamos allí para explorar más la ciudad y para ver a nuestros amigos.