sábado, 19 de noviembre de 2011

Gatos


Me gustan los gatos desde pequeña.
Así que cuando me los encuentro por la calle, muchas veces paso un rato con ellos.
Aunque los gatos de la calle a veces son cautos, algunos se relajan y se acercan a mí.  

Cuando tenía 12 años, tuve uno por primera vez, de color blanco y amarillo. 
Cuando era pequeño, era muy travieso y gracioso pero conforme se fue haciendo grande, su cara se hizo pensativa y lista. Era macho, y se fue de casa más o menos en 2 años.

Luego tuve otro atigrado del color toffee. Era macho también, y cuando se hizo grande, solía estar ausente. Le vi por la última vez 6 años después, cuando volvió de un largo viaje en invierno.
Nos sorprendimos mucho de su vuelta inesperada. 
Pero él estaba un poco indiferente con nosotros, y se fue otra vez para no volver.


El tercero que tuve era también atigrado como éste. 




Seguía a mi madre siempre cuando iba de compras cerca de casa. 
Pero un día murío por un accidente de coche. Nos dio mucha pena.

Cuando fuimos de viaje a Japón, fuimos a una "Cafetería de gatos" en Tokyo, donde hay muchos gatos y se puede pasar un rato con ellos.




La verdad es que se aburrian y se cansaban de tanta gente que quiere acercarse y tocarlos, y sabían que son populares. 
Nos divertimos mucho, pero me gustan más los gatos caseros y callejeros.



Algún día mi pareja y yo queremos tener gatitos. 


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