viernes, 2 de marzo de 2018

Semana de San valentín



Para Día de San Valentín, hice un Sacher Torte (Tarta Sacher).


Es tarta de chocolate austriaca. 
Tiene sabor profundo de chocolate negro. Fue la primera vez que la hice, pero me salió muy rica. Si utilizamos chocolate con leche en vez de chocolate negro, se hará más dulce. 


Cuando la dejamos reposar más de una noche, se hace más rica la tarta.


Como nos sobraron nata y chocolate, hice bombones con brandy.
Nos gustaron también.

Detrás de las rosas, en el fondo, están nuestro dos agapornis, "pájaros de amor".


Mi marido trabajaba en Francia esa semana.

De una tienda bonita de chocolate, me trajo cremas de cacao.
Y tés perfumados de otra tienda. 


Aunque ya pasó el Día de San Valentín, seguimos disfrutando de las cremas de cacao y tés. 

lunes, 19 de febrero de 2018

Día de Reyes Magos y después


Alrededor de Día de Reyes, el tiempo era regular.


Como otros años, tomamos un roscón de Reyes. 
El relleno era cabello de ángel. Me gusta este relleno más que los otros.
El muñequito de la suerte le tocó a mi marido.
Luego intercambiamos nuestros regalos con la familia de mi marido.
Me pusieron muchas cosas que me gustaron mucho, sobre todo mi marido.


El día siguiente, hacía buen día.

En el parque, vimos una madre pato y sus polluelos.


Después del viaje y del Día de reyes, volvió a venir a vernos nuestro vecino gatito. Le conocimos el año pasado y empezó a venir desde su casa. Es todavía joven y muy lindo.
                                

A veces vuelca macetas jugando, pero en general se porta bien. 
Así que le dejamos venir cuando quiera. Ya somos amigos.




Son "blocks" que trajimos desde Japón. A mi marido le gusta hacer estas figuras o a veces monumentos históricos.  


Y coleccionamos figuras de gatos también.


Después de volver a España, necesité bastante más de una semana para quitarme el cansancio del viaje, principalmente por la diferencia de horas y de clima, etcCada vez más suave, pero casi siempre esto me pasa después de la vuelta desde Japón. 

Mientras tanto, como costumbre, me dediqué a algunas cosas. Una de ellas era tricotar. Como me quedaba un poco pequeño el sombrero que hice hace unos años, lo deshice y empecé a hacerlo de nuevo.  


Me gusta mucho el punto Aran.



Después del viaje, me acordaba mucho de mi familia y de mi infancia. Pero la vida volvió a la normalidad y me gusta vivir aquí.

miércoles, 31 de enero de 2018

El fin de año y el año nuevo



Entrada del restaurante

Un poco antes de la nochevieja, fuimos a un restaurante para tomar "toshikoshi-soba". 
En japonés, "to-shi-ko-shi-so-ba" significa fideo soba para terminar el año y se toma en nochevieja. Realmente se toma antes de entrar en el año nuevo (cambiar la fecha), por lo tanto, suele ser la cena de nochevieja. Mi madre y yo pedimos uno con carne de pato. El fideo estaba blando y la sopa estaba muy buena.


Dicen que es una tradición que empezó desde la época Edo.
Hay varias ideas de por que:
1. Como el fideo soba se corta fácilmente, se tomaba para cortar con todas las cosas malas del año que está terminando.

2. Como el fideo es largo y fino, se tomaba deseando larga vida.

3. El trigo sarraceno (soba) es una planta fuerte que crece muy bien. Se tomaba deseando salud en todo el año nuevo.

El patio lleno de nieve

Como las mesas para la nochevieja estaban llenas, fuimos 2 días antes.
No había nadie excepto de nosotros. Así que nos quedamos un buen rato sin preocuparnos por la hora.


Un amigo de mi madre nos envió unos paquetes de fideo soba por correo.
Entonces lo preparamos de nuevo para la cena de nochevieja. 



Este fideo llevaba más porcentaje de harina de trigo sarraceno que el del restaurante, y era un poco más grueso. Nos gustó más este soba. 

En la tele, la orquesta de Japón dirigida por un director alemán tocaban la novena sinfonía de Beethoven. 

En Japón, echan un famoso programa de música popular en la nochevieja. Casi nos olvidamos de verlo, pero por curiosidad, cambiamos a esa cadena. La mayoría de los cantantes habian terminado de cantar. Vimos sólo unos cantantes que quedaban pero todos nos parecieron muy normales y no nos llamaron mucho la atención.

Un poco antes de cambiar del año, mi marido y yo fuimos a un templo cerca de casa de mis padres. Cuando llegamos, las lámparas ya estaban encendidas. 


Entramos en la puerta y esperamos hasta que cambiara la fecha.
Nos quedaba media hora.

Al entrar al año nuevo, la gente de la primera fila delante del templo empezó a echar monedas y a rezar.


Los empleados del templo abrieron la tienda y los tenderetes de comida, etc. 


Habían encendido unos fuegos. Me entraron ganas de acercarme para calentar mis manos. 
Y habían puesto una hoguera para quemar cosas del año pasado como calendarios, emas, etc. 
No veía esa escena desde hace tiempo. Fui con mi madre en los 90s y con mi hermana mayor en los 80s.

Luego subimos a la torre para tocar la campana. Ya varias personas estaban tocando. La campana sonó muy fuerte cerca de nuestros oídos. 
Cada uno tenía que tocar por su cuenta.
Yo nunca había tocado en mi vida. Cuando vivía en Japón, siempre la escuchaba desde casa.


Así que fui un poco torpe tocandola y mi marido lo hizo mejor. 


Ofrecieron vasos de sake dulce caliente "Amazake" para los visitantes. Estaba muy bueno. 

Después de disfrutar del aire del año nuevo del templo sintoísta tradicional, nos fuimos a casa.

miércoles, 24 de enero de 2018

Corto viaje por el norte


Fuimos a la ciudad natal de mi madre. 
Nuestro primer motivo era visitar el cementerio de mi familia. 
Con mi madre, llegamos allí. El taxista era una persona muy amable y nos ayudó a encontrar al sitio exacto.


La tarde del primer día, antes de oscurecerse, hacía mucho frío y un poco de sol. Empezó a caer un poco de nieve.
Como el clima es del océano pacífico, se suponía que no iba a nevar normalmente en invierno. Así que pensé que no iba a durar tanto.

Sin embargo... el día siguiente, empezó a nevar mucho.
Y mi marido y yo salimos a ver la ciudad. 
Yo conocía la ciudad de pequeña, pero nunca había hecho turismo.


Todo el día no paraba de nevar.


Disfrutamos del paisaje con nieve.


Mi marido me dijo: 
Como te gusta tanto la nieve, ¡nos siguió!


A veces nos agobió el fuerte viento, como si fuera una tormenta.
Afortunadamente, después de salir del resto del antiguo castillo, 
el autobús turístico nos recogió para volver al centro de la ciudad.


El conductor del autobús hablaba así: 
Qué extraño tiempo. Aquí normalmente tenemos invierno sin nieve.
Siguen días soleados aunque haga mucho viento. Es característico del clima del océano pacífico. Es muy raro que nieve tanto como hoy.

El almuerzo de la primera tarde: Menú Sushi.
Estaba muy bueno aunque picaba un poco el Wasabi. 

Nuestro postre con café: 
parfait de fresa (mío) y de chocolate (de él). 
Como estaban muy buenos, me olvidé de que hacía frío fuera.
Cuando vamos a Japón, tomamos los parfaits sin falta.

domingo, 21 de enero de 2018

Navidad y fin de año


Este año en casa, mi madre puse de adorno un pequeño árbol de Navidad que le había regalado su amiga. Cuando mis hermanos y yo éramos pequeños, mi padre compraba abetos frescos para adornar. Desde la generación de mi tatarabuela materna se han hecho cristianos protestantes, esta costumbre es normal para nuestra familia.    


Los cristianos en Japón es minoritaria, pero todo el mundo empezó a copiar la Navidad occidental en el sentido comercial. Que yo recuerde, esta tendencia empezó a finales de los 1980s. 

Hoy en día, las reposterías de dulces occidentales venden tartas con nata y fresas para Navidad como ésta. Mi madre la encargó a su amigo, cuyo hijo tiene una pastelería. 
Cuando tenía once o doce años, yo hacía este tipo de pasteles para Navidad. No sé bien por qué. Aparte de este pastel, sabía hacer sólo galletas, petisú, bombones, etc. Y quizás una tarta decorada con nata se ve más festiva y me pareció bonita para Navidad. Quise hacer otro pastel francés, tarta de tronco de navidad de chocolate, pero en ese momento no me atreví. 

Por cierto, me preguntaron unas personas: 
"En Japón, ¿no hay polvorones ni turrones ni mantecados?" 

Japón no es país católico ni protestante ni ortodoxo. Así que no tienen dulces tradicionales que se desarrollaron a través de larga historia de cristianismo como los dulces españoles. 

Y si no son cristianos, se celebra de forma superficial. 
Para hacer o vender dulces navideños, son cosas occidentalizadas.

El 26 de diciembre, empezó a nevar.

El 28, la nieve se acumuló así:



Este es dulce tradicional japonés que se llama Ibuki dango.
Se parece mucho a Daifuku mochi. El relleno es Azuki cocido. 
Por ejemplo, en la película "An (Una pastelería en Tokyo)", sale el proceso de hacer este relleno. Aquí, en vez de cubrirlo con mochi (pastel de arroz), se utiliza harina de trigo sarraceno. 
El polvo que se ve es harina de soja. 

Lo tomamos en un restaurante de fideos Soba.
Es un dulce tradicional pero también era curioso para mí porque fue la primera vez que lo tomaba.

miércoles, 17 de enero de 2018

Viaje al norte y la llegada

Provincia de Fukushima: 
Cuando cogemos el tren exprés desde Tokyo hacia mi ciudad, el tren siempre pasa por este lugar. 

En este trayecto hacia el norte, apareció cada vez más nieve. 

Eran entre las 14:30 y las 16:00 de la tarde.


En el pleno invierno en Japón, oscurece a las cinco de la tarde. 


Así, el tren iba pasando por la montaña, el campo y otras ciudades más pequeñas. 


Aunque pasamos por muchos sitios con nieve, cuando llegamos a mi ciudad no nevaba. Los días del 23 al 25 de diciembre, hacía frío pero no nevó.


El día siguiente de nuestra llegada a casa de mis padres, 
paseamos por la zona cercana para ver el Torii más antiguo de Japón, que lleva allí casi mil años. Estaba cubierto por un plástico para evitar nieve y viento. Así que he puesto una foto de otros toriis que estaban al lado.

Y seguimos paseando.